Los Arcanos Mayores

Los Arcanos mayores, son los naipes más importantes de la baraja del Tarot, representan los principios universales, poseen los significados más claros y las respuestas más precisas.
Como ya vimos en un artículo anterior, existen 22 Arcanos mayores, representados por distintas figuras, que les dan a cada uno, un nombre propio.
A continuación, voy a contaros, el significado de cada carta, pero para conocerlo de forma más extensa os recomiendo adquirir algún libro especializado en los Arcanos mayores.
El Loco:
Simboliza al niño inocente, despreocupado y vivaz, con ganas de comerse el mundo sin pensar en las consecuencias, sin responsabilidades, el ser libre y aventurero.
El Mago:
Representa la inteligencia, el descubrimiento, la audacia del investigador, atrae al éxito. La verdad absoluta no existe, siempre busca opciones o caminos nuevos que descubrir.
La Suma Sacerdotisa:
Simboliza el buen juicio, grandes consejos, capacidad para aprender y enseñar, la calma y la serenidad.
La Emperatriz:
Representa la fecundidad, el amor y la ternura, sentimientos espirituales cargados de sensibilidad, es la madre tierra.
El Emperador:
Representa el liderazgo, la sabiduría y la valentía, espíritu aventurero, fuertes emociones y masculinidad.
El Sumo Sacerdote:
Simboliza la intuición y la sabiduría en conjunto, el sabio consejo que nos ayuda a comprender lo que nos rodeo. El alma caritativa que duerme en nuestro interior.
Los Enamorados:
Simboliza la decisión, el momento de elegir un camino, a poder ser el correcto. Tanto en el amor, como en otros aspectos, representa la necesidad de tomar decisiones importantes.
El Carro:
Representa la confianza en uno mismo, valor para afrontar los problemas, que se resolverán de forma exitosa, avances, equilibrio y control.
La Fuerza:
Simboliza la fuerza interior, la impulsividad bien llevada, el optimismo y la energía.
El Ermitaño:
Es la sabiduría y el recogimiento interior, meditación y riqueza espiritual. El amor por las cosas sencillas, el momento de meditar y razonar.
La Rueda de la Fortuna:
Simboliza el cambio, todo evoluciona y cambia para bien o para mal, pero siempre es buena señal, porque el cambio es evolución, éxito y abundancia.
La Justicia:
Representa el equilibrio, el punto de reflexión. El momento de sopesar los pros y los contras y actuar en consecuencia.
El Colgado:
Representa la duda, el sufrimiento de la indecisión, todo está parado, sin saber que camino tomar, la espera y la angustia.
La Muerte:
Simboliza el cambio drástico, morir para renacer, abandonar viejas costumbres y adquirir otras, totalmente nuevas.
La Templanza:
Es la tranquilidad tras la renovación, es el descanso para la adaptación a los cambios.
El Diablo:
Simboliza el deseo sexual y material, el engaño y el desequilibrio, la zona oscura de nuestra mente.
La Torre:
Simboliza cambios repentinos y de forma abrupta, nos indica el peligro si no estamos preparados, nos insta a reflexionar y ser cautos.
La Estrella:
Es el destino, la resolución, el enfrentamiento, el momento de la verdad. Es el punto crítico donde nos encontraremos con la solución.
La Luna:
Periodos inestables nos rodean, todo lo que conocemos puede tener dos caras. La Luna nos indica que hay que prestar más atención, inestabilidad, engaños y mentiras.
El Sol:
Simboliza la luz, la alegría y las ganas de vivir, la búsqueda del amor y la paz. Éxito, nuevas amistades y la abundancia.
El Juicio:
Simboliza los cambios deseados o buscados, lo que el karma nos da partiendo de nuestras acciones, el resultado de nuestros esfuerzos.
El Mundo:
Significa autorrealización, el amor, el fin de los problemas, la vida plena y serena. Lograr los objetivos, la satisfacción.