Piromancia

La piromancia es un arte adivinatorio, basada en el fuego, como su nombre indica. Desde hace siglos era practicada incluso en china, en las dinastías más antiguas, usando un hueso grande de buey, el cual quemaban al fuego y dependiendo del color del humor, el ruido y las manchas que quedaban, así eran sus interpretaciones.
De la piromancia han derivado otras artes, como la causinomancia, que trata de la quema de objetos, o la sideromancia que se realizaba interpretando los reflejos (parecidos a estrellas) que aparecían colocando para que se quemasen un número de pajitas sobre un hierro al rojo
La botanomancia cuando el objeto quemado es una planta, la dafnomancia o empiromancia a la adivinación quemando hojas de laurel. La alomancia es la adivinación que implica el lanzamiento de sal a las brasas del fuego. Cuando la adivinación se basa en el humo producido, se llama capnomancia (un humo ligero que sube directamente se entiende como de buen augurio).
La adivinación usando huesos se denomina osteomancia. Un tipo de osteomancia implica el calentamiento de los huesos para producir crujidos y grietas, la plastromancia usando plastrones de tortuga y la escapulomancia, usando escápulas animales, usadas en Asia y América del Norte