Tarot: Tirada de la revelación

Con esta tirada buscamos el origen de una preocupación o un malestar, del que no sabemos por qué se ha originado y necesitamos obtener respuestas concretas.
La posición de las cartas es muy simple, el consultante debe barajar los naipes y cortar el mazo con la mano derecha, entonces debe ir colocando todos los naipes en una hilera horizontal de 10 cartas, de modo que cada montón tendrá unas 6 ó 7 cartas.
La interpretación se basa en la cabala de esta forma que:
a)El número de la pila en la que se encontraba la carta
b)El número de cartas que fue necesario describir en la pila hasta encontrar la carta
c)El número de la carta: si este no es mayor que diez, se aplica la reducción cabalística sumando los dígitos de la cifra para obtener su equivalente (22 se reduciría 2+2=4)
Con las tres cifras resultantes se procede a la interpretación:
Uno. El vacío. El designio más terrible: el vacío, el olvido, la ligereza, la irresponsabilidad… Todo lo que carece de sentido, dignidad, forma, compromiso…
Dos. El principio. La creación, el trabajo, la metamorfosis…
Tres. El cambio. Si 2 crea el espacio, 3 crea la forma: el orden, la estructura, la visión.
Cuatro. La sustancia. Los frutos, la esencia, el grado, la ganancia. Lo que se obtiene tras un largo camino, la recompensa inminente, el aliento divino que inflama al espíritu.
Cinco. Caos. La ruptura del equilibrio, el azar desatada, la caída, la preocupación y el peligro.
Seis. La conciencia. El control, los límites, los vínculos. Todo lo que, de un modo u otro, nos ata a los mundos más allá de nuestro cuerpo.
Siete. Felicidad. El cumplimiento, la llegada, la meta, la cima.
Ocho. La razón. La habilidad, o necesidad, de ser crítico y objetivo en todas las materias.
Nueve. El ser. Decidimos que existe y que no en el Universo, a partir de comprender las relaciones de cada ser y objeto con el Todo.
Diez. La integración. Todo ser es una multiplicidad: diversos planos que se manifiestan en una totalidad.